How to use
Its texture facilitates massage and allows the botanical active ingredients to act effectively, providing a pleasant sensation of well-being and comfort. Repeat application once or twice a day, or whenever needed.
To enhance its effects, you can apply a thermal blanket or a hot water bottle to the area after the massage. The heat helps promote the absorption of the ingredients and provides a pleasant sensation of relief and relaxation.
Ingredients
* Certified organic ingredient.
** Allergens naturally present in essential oils.
Ingredient properties:
Organic CBD (Cannabidiol): anti-inflammatory and analgesic, relieves muscle and joint pain such as contractures and arthritis.
Organic Arnica Oleate: reduces pain, prevents bruises, and decreases inflammation.
Organic St. John's Wort Oleate: promotes circulation and relieves blows and sprains.
Organic Rue Oleate: anti-inflammatory, soothes joint pain, and relaxes muscles.
Organic Wintergreen Essential Oil: acts as an analgesic and anti-inflammatory, ideal for cramps and contractures.
Organic Camphor Rosemary Essential Oil: relieves muscle contractures and rheumatic pain.
Organic Katafray Essential Oil: effective against rheumatism and arthritis, improves circulation.
Organic Ginger Essential Oil: analgesic and anti-inflammatory, perfect for muscle and joint pain.
Natural Vitamin E: improves circulation and elasticity; natural preservative.
Organic Jojoba Oil: moisturizes, regenerates, and soothes the skin, leaving it soft and smooth.
Format and storage
Store in a cool, dry place.
Each batch is unique. As it is handmade with plants and natural ingredients, slight variations in color or aroma may occur without affecting its quality or effectiveness. Its texture may vary slightly with temperature changes.
It is handmade following cosmetic quality and safety standards to guarantee maximum confidence.
We decided to skip single-use cardboard boxes to reduce waste and stay true to our values. Less waste, more nature.
Product history
Vivo y trabajo en el campo. Mis días transcurren entre mi hija, la huerta, la recolección de plantas, los animales, la montaña, la leña, la construcción y todas esas tareas que forman parte de una vida sencilla y cercana a la naturaleza. Es una vida que amo profundamente, pero que también exige mucho al cuerpo. Con el tiempo, empecé a sentir la necesidad de crear un remedio natural que me ayudara a cuidar músculos y articulaciones después de largas jornadas de trabajo físico.
Así nació este ungüento.
Para elaborarlo necesito cerca de ocho meses, porque cada planta tiene su propio ritmo. La Santa María, la Árnica, el Hipérico y las demás plantas medicinales florecen en momentos diferentes y deben ser recolectadas cuando se encuentran en su punto óptimo. Después llegan las maceraciones lentas, el tiempo de espera y la paciencia necesaria para que cada ingrediente entregue lo mejor de sí.
La Santa María es una planta extraordinariamente generosa. Además de sus conocidas propiedades medicinales, ha acompañado al ser humano durante miles de años proporcionando fibras textiles, cuerdas, alimento, materiales de construcción y bienestar. Para mí representa una profunda conexión con la tierra, con la sabiduría ancestral y con la capacidad de la naturaleza para sostenernos y cuidarnos.
Este ungüento es el resultado de esa experiencia vivida, de muchas horas de trabajo artesanal y de mi deseo de compartir uno de los remedios que más utilizo en mi día a día. Una fórmula creada desde la necesidad, la experiencia y el profundo respeto por las plantas medicinales.
¡Que la disfrutes!