Cómo se usa
Comienza pasando el sahumerio alrededor de tu cuerpo, como parte de tu propio ritual de limpieza y conexión. Después, recorre con calma los espacios que quieras renovar, prestando especial atención a rincones y zonas donde sientas que la energía está más cargada.
Hazlo despacio y con una intención clara, dejando que el humo acompañe ese momento de pausa y presencia.
Como durante el ritual pueden caer pequeñas cenizas, te recomiendo llevar un plato o cuenco resistente al calor debajo del sahumerio.
Y sobre todo, disfrútalo. Haz de este gesto sencillo un momento para parar, respirar y volver a conectar contigo y con tu espacio.